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Basta de represión contra trabajadores e inmigrantes

Por: Juan Avendaño


El enfoque de los medios de comunicación alternativos e incluso de las organizaciones sociales al narrar la progresión de los hechos. No problematizan la situación de la población migrante, ni establecen vínculos directos con la población afectada. Los comunicados estuvieron centrados en la captura y liberación de aquellas personas que son reconocidas en la opinión pública. La situación se viralizó tras la detención de dirigentes populares, y los trabajadores capturados fueron mencionados sólo como un número y colocados en un segundo plano.


El pasado martes 18 de septiembre, fueron detenidos cinco trabajadores de la economía popular mientras desarrollaban sus actividades económicas junto con dos militantes del Movimiento de Trabajadores Excluidos que los acompañaban en el momento de la captura.

Al anochecer el referente de una organización social acudió en calidad de abogado defensor a la Comisaría 18 donde se realizaba una concentración para exigir la liberación inmediata de los detenidos. En este lugar fue capturado junto con otros dos líderes en un operativo desproporcionado con infantería, gases y balas de goma.

Desde el comienzo, el gobierno de Cambiemos han mantenido una persecución contra vendedores y vendedoras de la calle, artistas, artesanos y trabajadores de la economía informal. Con el tiempo, las condiciones de vulnerabilidad de la población migrante se han agravado. Además, los trabajadores formalizados son sometidos a condiciones cada vez más degradantes de empleabilidad, por ejemplo, el llamado trabajo “en negro” que no reconoce ninguna prestación social. Asimismo, los espacios para generar alternativas de trabajo autónomo se reducen cada vez más. 

Dos elementos acentúan nuestra preocupación con los últimos hechos:

  1. Las condiciones de vulnerabilidad de los trabajadores y trabajadoras de la economía popular aumentan el riesgo de sufrir atropellos directos en la vía pública en manos de las instituciones estatales. Ya ni siquiera la presencia de líderes populares en resistencia y defensores de derechos humanos es completa garantía de protección. La avanzada sobre les dirigentes sociales de este martes fue una acción temeraria con la cual el gobierno presenta su vocación de aumentar las prácticas de intimidación y sometimiento por la fuerza. El riesgo se acentúa con las políticas que el gobierno adelanta contra de la totalidad de los sectores populares y que tiene un capítulo especial cuando se trata de la población inmigrante: las dificultades para acceder a documentación, los cambios legislativos en busca de criminalizar este sector de la población, los límites de acceso a vivienda por no poseer una garantía o ser contratados en negro, entre otras.
  2. El enfoque de los medios de comunicación alternativos e incluso de las organizaciones sociales al narrar la progresión de los hechos. No problematizan la situación de la población migrante, ni establecen vínculos directos con la población afectada. Los comunicados estuvieron centrados en la captura y liberación de aquellas personas que son reconocidas en la opinión pública. La situación se viralizó tras la detención de dirigentes populares, y los trabajadores capturados fueron mencionados sólo como un número y colocados en un segundo plano. (Al momento de publicar esta nota intentamos rastrear sobre les trabajadores que fueron detenidos y no encontramos información en las notas relacionadas)

Por las razones expuestas, es necesario aumentar el compromiso por comprender el papel de la persecución a las colectividades migrantes, que son utilizadas una vez más –como suele ocurrir en cada ocasión que el neoliberalismo avanza sobre la población residente y con mayor ahínco en vísperas de elecciones -, como chivo expiatorio para construir la idea de un enemigo interno y así justificar la represión, el saqueo de las instituciones estatales y la transferencia de las riquezas a manos de pocos.

Los atropellos contra los trabajadores y los inmigrantes no son un aspecto secundario ni un efecto colateral. Hacen parte del proyecto de las élites económicas . Es necesario problematizarlos, develar su función en el contexto actual y divulgar esta comprensión con todos los medios que poseemos.

En este intento del gobierno saqueador por cercenar y disminuir los derechos de los trabajadores y trabajadoras y criminalizar a la población migrante para sostener el proyecto neoliberal, el esfuerzo continuo de las organizaciones sociales y populares por defender los derechos de la población ha jugado un papel vital y ha permitido construir nuevos lazos para avanzar hacia una transformación radical de las instituciones en beneficio del pueblo.

La efectiva liberación de los compañeros capturados son una prueba más de que sólo la lucha y la unión popular hacer frente contra la represión y el ajuste nos dará la fuerza para resistir y avanzar.

 

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