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Cuando el río suena, mercurio lleva

Por: Javier Galindo

Las denuncias del atún contaminado con mercurio no son algo nuevo, el 14 de abril de 2013 la  Universidad Nacional de Colombia publicó los resultados de una investigación la cual demostró que el 34% de las latas de atún estudiadas sobrepaso las 1.0 ppm de metilmercurio permitidas para Colombia y el 59% sobrepaso las 0.5 ppm limite recomendado por la OMS.

 Durante las últimos meses el debate de la latas de atún contaminado llenó titulares de prensa, el escándalo estuvo  relacionado directamente con la empresa productora Vancamps. Propiedad de Steach international, quien anteriormente se había visto sancionada por irrespetar vedas de pesca y por las condiciones irregulares de trabajo que mantiene con sus empleados.

Ante las denuncias por contaminación de metilmerurio la empresa en su pagina oficial hace un llamado a no consumir y a retirar las latas de atún del lote w2653-40220. Sin embargo en la misma pagina se alude a la contaminación del mercurio con verdades a medias dejando la impresión de que todas las quejas realizadas no fueran más que mitos sin sustento. Planteando que la contaminación de los peces como un proceso natural y normal que no esta relacionado con la actividad humana.

El mercurio esta presente en el medio ambiente de varias formas, elemental o metálico y orgánico e inorgánico. Este puede provenir de la actividad volcánica, de la erosión o de la actividad humana. Este ultima es la principal emisora de mercurio a través de procesos industriales y mineros, entre otros.

Todas las personas están expuestas a ciertos niveles de mercurio, las principales vías de exposición son el consumo de pescado y mariscos, pero no las únicas. También están los termómetros, aclaradores de piel y empaste dental, en los cuales se ha venido reemplazando paulatinamente.

Los más expuestos a sufrir los efectos del mercurio son los fetos y las personas que trabajan con materiales que contiene este elemento. La principal consecuencia sanitaria del metilmercurio es la alteración del desarrollo neurológico, la exposición a esta sustancia durante la etapa fetal puede afectar el desarrollo cognitivo, memoria, capacidad de concentración, lenguajes y las aptitudes motoras y espacio visuales del niño según la OMS. La dosis del mercurio, la edad de la persona, la duración a la exposición y la vía como se expone son los factores que determina el grado de impacto a la salud humana.

Colombia en el año 2013 adoptó el convenio de Minamota sobre el mercurio, comprometiéndose acabar con las emisiones de mercurio a la atmósfera y reducir los productos que contengan este elemento más allá de lo formal y de la prohibición de comerciar algunos productos con este elemento, no se ha atacado el verdadero emisor de esta sustancia al medio ambiente, que en nuestro país es la minería.

Las denuncias del atún contaminado con mercurio no son algo nuevo, el 14 de abril de 2013 la agencia de noticias de la Universidad Nacional de Colombia (# 105) publicó los resultados de una investigación adelantada por Juan Manuel Jaimes quien en trabajo conjunto con la Universidad de Cartagena  mostraron como el 34% de las latas de atún estudiadas sobrepaso las 1.0 ppm de metilmercurio permitidas para Colombia y como el 59% sobrepaso las 0.5 ppm limite recomendado por la OMS.

El problema de la contaminación con mercurio no debe limitarse a las latas de atun a sus productores ya que si bien estos son culpables por no garantizar la calidad de sus productos, lo cual evidentemente no les importa, al asumir este tema de salud publica como algo tedioso e innecesario que resta ganancias y que hace mala publicidad, son a la vez la punta de iceberg. Un iceberg que tiene sus más grandes dimensiones en las minas que vierten este metal el agua en grandes cantidades y que no solo contamina latas de atún, sino que también lo hace con las fuentes hídricas y a millares de otras especies acuáticas, algunas de la cuales representan el sustento de muchas familias en Colombia. Lo grave es que el asunto estalló mediáticamente por involucrar a la multinacional Steach International, seguido después por los atunes de Carulla que tienen el deshonroso primer lugar con 2.0 ppm, la cuestión que quedo en el aire es, ¿Quién se preocupa de los pequeños pescadores y de las familias que viven junto a los ríos?

 

 

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