Género Todas

El progreso que no alcanza

La participación de las mujeres en la concesión de patentes no se distribuye equitativamente entre los países”.

Concluye el estudio Identifying the gender of PCT inventors publicado el año pasado por la Organización mundial de la Propiedad Intelectual (Wipo, por sus siglas en inglés) que todos los indicadores relacionados con el equilibrio de género en el sistema de registro de patentes muestran cierto grado de progreso desde 1995 hasta 2015 y en la página Web del organismo celebran el “avance”.

Sin embargo, según Wipo, en los países tomados como muestra1 las mujeres solo han aumentado su participación del 17% al 29% y la progresión se observa en algunos países, tanto en los ámbitos técnicos y en las instituciones académicas como en las empresas, aunque a ritmos muy diferentes.

El crecimiento de solicitudes lo encabezan las universidades de China, México, Brasil y España, países en donde se analizó mayor protección de la Propiedad intelectual de las científicas ya que dos tercios de todas las solicitudes de Patentes incluyen inventoras. Así es, “incluyen”, pero si únicamente se hubiera tenido en cuenta las solicitudes de mujeres como titulares de patentes el índice sería mucho más bajo. Lo cierto es que las mujeres forman parte de equipos de investigación en los que por fin se reconoce como corresponde su presencia, no como le ocurrió a la fisicoquímica británica Rosalind Elsie Franklin que formó parte del equipo que descubrió la estructura de doble hélice del ADN y el cáncer, no el de ovarios sino el social, no le dieron en vida el reconocimiento merecido.

Según el estudio, la proporción de inventos de las mujeres en relación con los hombres se estaría equilibrado suponiendo que las tasas de progresión actual se mantuvieran. Pero esta estimación simplifica excesivamente diversos patrones en la participación de género que se observa en el informe.

En primer lugar, la participación de las mujeres en la concesión de patentes no se distribuye equitativamente entre los países. Los países más activos que han contribuido significativamente en el crecimiento de las solicitudes de patentes en los últimos años son China y la República de Corea, y se esperaría que se sumaran a la progresión del equilibrio de género en las décadas siguientes los Estados Unidos, Alemania y Japón, ya que son las grandes potencias. Lo que salta a la vista es que entre poco y ninguno ha sido el índice de equilibrio de género en las empresas de países latinoamericanos, aunque sí en algunas universidades.

Sin embargo, estas cifras de participación no evidencian los avances ni los proyectos desarrollados por investigadoras alrededor del mundo. Por el contrario abre cuestionamientos sobre si realmente las mujeres están protegiendo sus invenciones, desarrollos o descubrimientos, si acceden a los mecanismos que Wipo a desarrollado para la protección de patentes.

En segundo lugar, algunos campos de investigación han visto más progreso que otros: los campos relacionados con la ciencia, como la biotecnología y los productos farmacéuticos, obtuvieron mayores puntuaciones en el índice de equilibrio de género. Asimismo, los campos tecnológicos relacionados con las TIC, las comunicaciones digitales y telecomunicaciones, han observado la participación de las mujeres. De tal manera que la actividad tecnológica influirá, indiscutiblemente, en el equilibrio de género en los próximos años.

En tercer lugar, la progresión del equilibrio de género es mayor en las instituciones académicas, es decir, en las universidades y en organizaciones públicas de investigación, que en el sector empresarial. Sin embargo, estos últimos aportan significativamente más solicitudes de patente al sistema de Wipo, obviamente porque cuentan con los recursos para que la investigación y la innovación repercutan en la calidad y el liderazgo empresarial. Por lo tanto, las políticas exitosas que promueven algunas empresas potencian el equilibrio de género. Y si el impacto en el equilibrio general entre los géneros que propicia el ámbito académico sigue creciendo repercutirá a mediano plazo en los índices empresariales, ya que más investigadoras serán conscientes de la importancia de patentar sus hallazgos.

Por último, vale la pena reconocer que el pequeño avance en el equilibrio entre los géneros en el sistema de patentes es el resultado de un largo proceso social que acumula las luchas feministas en diversos contextos. La forma en que evolucionará el equilibrio de género en los diferentes ámbitos: científico, educativo, comercial e industrial determinara no solo el próximo estudio del sistema de solicitudes de patentes, sino en el avance por construir equidad de género. Este estudio es apenas un inicio a un mundo desconocido. Hasta la fecha, se dispone de datos limitados sobre las distintas formas de Propiedad Intelectual (marcas, modelos de utilidad, diseños industriales, derechos de autor) y aún menos se ha explorado con un desglose por país, edad y sexo.

En suma, se necesita más trabajo educativo para promover la importancia de proteger la propiedad intelectual en cualquier ámbito de tal manera que tanto hombres como mujeres ayuden al desarrollo económico, social y cultural, más políticas empresariales que reconozcan el lugar de la mujer como inventora y más trabajo investigativo para comprender mejor las dinámicas de acceso y utilización del sistema de propiedad intelectual.

Por: Liliana Velandia Calderón

1 China, India, Corea, Japón, Alemania, Italia, Estados Unidos, Brasil, México, España, Francia, Dinamarca, Finlandia, Polonia, Suiza, Sudáfrica, Rusia, entre otros. Fuente: http://www.wipo.int/edocs/pubdocs/en/wipo_pub_econstat_wp_33.pdf

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