Política Todas

Lopez Obrador y la esperanza de la Colombia Humana

Por: Sergio Contreras

A propósito de la hermosa e histórica victoria en México de Manuel Lopez Obrador y
seguramente de un proceso con claros rasgos populares y de cambios en aquel norteño
hermano, escribo no desde el dolor, más bien desde la alegre certeza que tengo frente a
la construcción de la Colombia Humana a manos de ciudadanías libres como las de hoy en
nuestra América. Y es que quiero pensar ese destino cruel y repetitivo recordando parte de aquella obra del teatro La Candelaria:

Con respeto y con su venia

les pedimos su permiso

y aunque dejen esta sala

mediten lo que han visto.

Esta historia que contamos

los invita para que piensen

que los tiempos del pasado

se parecen al presente.

Quiero pensar en los palos sobre la rueda que nos llevan a ver esa historia convertida en
presente y futuro próximo. 
Y es que podemos desandar pasos para sentirnos en esa época aciaga de Guillermo León Valencia para entender posiciones como la de su nieta, la Paloma, pero no de la paz. Por allá en 1949 y hasta 1953 – ¿o hasta hoy? – en la frenética persecución conservadora para con los liberales, o aquella salvaje violencia, de nuevo conservadora, como la de Marta Lucía y Andresito, para con nuestros campesinos. Porque no son nuevas las desapariciones, los fusilamientos y asesinatos extrajudiciales o la tortura, menos aún el paramilitarismo, antes “pajaros”.

Claramente no habían quedado satisfechos con el magnicidio de Gaitán; esos chulavitas siguen hoy día con otros ropajes. Y seguimos ese círculo de creación latifundista y terrateniente, creador de las guerrillas liberales, conformadas por campesinos agotados por la postración, el atraso y sobre todo fatigados por la persecución y la injusticia. Guadalupe Salcedo, el “capitán”, viene hoy a mi recuerdo, allá, en el acuerdo de paz de Ariporo, pero posteriormente asesinado por esas balas que hoy arremeten contra reclamantes de tierras, líderes y lideresas sociales, defensores y defensoras de Derechos Humanos o jóvenes de barrios populares.

Esos oscuros personajes, esos oscuros acaparadores de la tierra y del poder político y empresarial hoy están todavía en los predios de la casa natal de Antonio Nariño y en el Congreso de la república. Sus nietos, sobrinos, hijos y demás parientes representan hoy esos mismos intereses concentrados de la misma manera que lo hace la más rancia oligarquía, todos secundados por las armas del Estado y las balas de sus paraejércitos. Guillermo León Valencia, ese expresidente que se pensaba descendiente de próceres, ese devoto de la sangre y la guerra; el mismo que en el Tolima asesinó con su operación “Marquetalia” a cientos de campesinos nos dejó una Paloma guerrerista, esa que quisiese dividirnos entre blancos e indios, una Paloma educada para el odio y el egoísmo de una pequeña clase que se piensa, quizás, superior.

Hoy su abuelo no está, pero sí la encarnación de ese odio, Álvaro, su mesiánico y fanático líder. De esta pequeñísima porción de historia extraigo algo más hermoso, las almas libres, las conciencias limpias que queremos paz, solidaridad, amor, fiesta y alegría. Y es que nos cansamos de tanto dolor e ignominia, de la persecución, el latifundio improductivo, la muerte y el silenciamiento; vamos por todo, pero para todos.

Vamos por la humanidad, la solidaridad, la paz con justicia social para no repetir, para no recordar a esos malditos personajes y a sus palomitas desterrar. Queremos una Colombia Humana, no las trizas de un consenso por la paz, no queremos lo que nos imponen porque no nos sirve sino para vivir miserablemente. Seguiremos nuestra construcción colectiva, aplaudiendo a nuestros hermanos del México dolido pero de esperanza y cambio. Las almas y manos libres vamos por el camino que paradójicamente otro conservador anunciaba, el de los acuerdos sobre lo fundamental para la venidera Colombia para todos, la Colombia Humana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.