Género Todas

Un año más de lucha feminista

Por: Laura Cristina

Este 2017 que nos ha dejado grandes manifestaciones del poder organizativo de las mujeres. Hechos que han fortalecido la lucha de las mujeres en busca de una equidad entre los géneros y una igualdad de derechos ante la ley.

Desde el Paro Internacional de Mujeres #NosotrasParamos celebrado el 8 de marzo #8M, donde se congregaron millones mujeres en las calles de todo el mundo y que tuvo un doble impacto en EEUU en rechazo al recrudecimiento de las políticas de ese país. Pasando por el fortalecimiento del movimiento #NiUnaMenos en el mundo como campaña permanente frente a los feminicidios, así como el fortalecimiento de los debates sobre explotación sexual, prostitución y pornografía que siguen siendo hechos que atraviesan el cuerpo de las mujeres. Hasta las recientes denuncias recogidas en el movimiento #MeToo o #YoTambién en que mujeres de todo el mundo han manifestado las mil y una formas en las que han sido acosadas, abusadas y discriminadas por una sociedad que aún sigue culpando a la víctima y exaltando las cualidades del victimario.

A estas denuncias le han antecedido investigaciones periodísticas, como las de la revista Vice, que han denunciado la violencia de género en las universidades con reportajes muy profundos que han visibilizado y sobretodo sensibilizado sobre la vida de las víctimas y sobre cómo la sociedad no crea las condiciones suficientes para que no se presenten este tipo de violencias, ni las condiciones para sancionar eficazmente a los abusadores. Esto ha ayudado además a generar una conciencia sobre cómo se presentan las noticias de abusos sexuales en las que se lamenta por el daño a la carrera de quien abusa y no el daño a la vida de la abusada.

También ha sido un año de logros en materia legislativa, como por ejemplo en Chile donde se aprobó la ley de interrupción del embarazo y en Argentina la ley de paridad en las listas al congreso. Y a pesar de las pugnas políticas una mujer de centro izquierda es la nueva ministra de Islandia. Y aunque en algunos países pareciera que se está retrocediendo en materia de representación femenina en las legislaturas, es un hecho que el tema de género es ahora clave en las agendas políticas y al que se tendrán que enfrentar con propuestas claras y concretas en la arena electoral.

A pesar de los avances, la lucha feminista ha sufrido reveses porque siguen aumentando los casos de violencia y los feminicidios, incluso con más sevicia que antes. Y esto no es como lo dice el ministro del interior Luis Carlos Villegas, respecto a los asesinatos de líderes sociales, que es que antes no se contabilizaban y que ahora sí por eso las cifras “perecen” ser alarmantes. No, siempre ha habido homicidios de mujeres por razón de su género, solo que antes se aceptaba que se les denominara crímenes pasionales o muertes por amor, o como él mismo lo dijo: líos de faldas.

Y reveses en la manifestación de rechazo hacia los cambios incluyentes. Por ejemplo, la ridiculización que se le dio en redes sociales al tema del fallo judicial que obliga a la Alcaldía de Bogotá a cambiar su lema “Bogotá para todos” a “Bogotá para todos y todas”. Sin profundizar demasiado, la burla que se dio en los medios digitales solo muestra que antes de hacer una revisión sobre el origen de la lengua española, sobre quiénes son los miembros de la Real (ojo organismo de la realeza) Academia Española que dictaminan las políticas lingüísticas, y solo basados en la idea de la economía del lenguaje, en algunos casos, y otros pensando simplemente en desestimar este cambio en la lucha de las mujeres, generaron cientos de memes, mensajes y columnas ridiculizantes, para una idea cuya intención no es otra sino nombrar lo que cotidianamente no se dice y que por tanto deja de existir: a las mujeres.

Además de estos temas políticos también el entretenimiento ha entreabierto algunas puertas para el debate de género, con películas, series y documentales que permitieron poner en la palestra pública el tema de la violencia, la discriminación, pero también el empoderamiento, la capacidad intelectual, y la fuerza de las mujeres en la sociedad. Como ejemplos, está la película de la Mujer maravilla que, aunque hollywoodense1, permitió darle cara a una heroína femenina en un grupo con mucha fuerza, las Amazonas; el documental La señorita María de Rubén Mendoza que mostró la vida de una mujer transgénero en una sociedad hostil (con altos niveles de pobreza, profundamente religiosa y con bajos niveles de alfabetización) para el desarrollo de su personalidad; y la película de la saga Star Wars cuya protagonista es una Jedi que demuestra su fuerza y nuevamente es otra imagen de la protagonista mujer, alejada completamente del estereotipo de la princesa que necesita ser salvada por un príncipe azul.

Así pues, el debate está presente. Lo encontramos en las redes, en las calles, en los buses, en las escuelas, en los medios masivos, en las universidades, en todas partes y es ahí donde estamos y seguiremos presentes, concienciado a los niños y niñas de que un mundo más equitativo es posible, un mundo donde las diferencias de género no hagan inferior a un género simplemente por serlo, por arrastrar tradiciones que nos han discriminado durante siglos para perpetuar el poder de hoy, una minoría, porque la diversidad es ahora la mayoría.

¡Adelante compañeras!

El 2018 nos espera

1 Es decir, manteniendo el estereotipo de la mujer bella explotando sexualmente su imagen y generando historias rosas e idílicas que, aunque haya terminado mal, mantiene el estereotipo de que la mujer empoderada se queda sola.

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